domingo, 10 de marzo de 2013
domingo, 3 de febrero de 2013
bye verano !
Rutina. Cuando alguien menciona esa palabra a todos se le dibuja una imagen triste y cansada en sus caras.
Y es que volver a lo habitual, a lo de siempre y cotidiano nos hace monótonos y aburridos. Nuestro entorno vuelve a ser esas cuatro paredes, que bien en algunos casos se trata del trabajo o del colegio, que más da. La índole del asunto es que es un tostón y san se acabó.
Pero, mirémoslo ahora desde el punto de vista de la nostalgia. Todo el mundo echa de menos aquello que tenía y que, de un momento a otro, dejó de poseer. Personas, objetos, momentos e incluso gestos que, por algún motivo, dejan de acompañarnos en nuestro camino.
Bien, pues la rutina ejerce uno de estos papeles. Todo lo que hacemos cada día en el trabajo o en el colegio, señoras y señores, dejamos de hacerlo cuando llega el verano y las vacaciones, y es motivo de entender que poco a poco las añoremos.
Muchos desean no volver nunca a la rutina pero pensemos que si no volviése nunca, el verano y las vacaciones acabarían siendo nuestra nueva rutina del día a día y nosotros, como seres humanos quejicas, cabezones y perfectamente imperfectos que somos, acabaríamos aborreciendo esta forma de vida.
Desde mi punto de vista, que carece prácticamente de importancia, hago una llamada a las conciencias del mundo para advertir que si el destino está planteado de esa manera es por algo y que si nos cambiasen los planes, como quieren muchos, acabaríamos igual de hartos que al principio. Disfrutemos del verano, que es largo, y vivamos la rutina como podamos.
Rutina. Cuando alguien menciona esa palabra a todos se le dibuja una imagen triste y cansada en sus caras.
Y es que volver a lo habitual, a lo de siempre y cotidiano nos hace monótonos y aburridos. Nuestro entorno vuelve a ser esas cuatro paredes, que bien en algunos casos se trata del trabajo o del colegio, que más da. La índole del asunto es que es un tostón y san se acabó.
Pero, mirémoslo ahora desde el punto de vista de la nostalgia. Todo el mundo echa de menos aquello que tenía y que, de un momento a otro, dejó de poseer. Personas, objetos, momentos e incluso gestos que, por algún motivo, dejan de acompañarnos en nuestro camino.
Bien, pues la rutina ejerce uno de estos papeles. Todo lo que hacemos cada día en el trabajo o en el colegio, señoras y señores, dejamos de hacerlo cuando llega el verano y las vacaciones, y es motivo de entender que poco a poco las añoremos.
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| Summer ends. |
Desde mi punto de vista, que carece prácticamente de importancia, hago una llamada a las conciencias del mundo para advertir que si el destino está planteado de esa manera es por algo y que si nos cambiasen los planes, como quieren muchos, acabaríamos igual de hartos que al principio. Disfrutemos del verano, que es largo, y vivamos la rutina como podamos.
Que lleve una sonrisa en la cara no quiere decir que esté bien. La mayoría de los días en realidad estoy jodida por dentro. Ya no quiero que nadie sepa que estoy triste y sola, que tengo miedo. No quiero ser tan vulnerable, no quiero que vuelvan a jugar conmigo. Cuando digo que estoy bien en realidad mi alma grita que no, que necesito un abrazo y que me digas que todo está bien. Cuando sonrío en realidad por dentro estoy llorando. Y todo esto es porque tengo miedo. Miedo de perderte, miedo de estar sola, miedo de hacerte daño, miedo de que esos kilómetros se conviertan en un obstáculo que no podamos vencer, miedo de que no cumplamos esas promesa, miedo de que te canses de mi, miedo de que conozcas a otra mejor, miedo de que todo acabe, miedo de que vuelva a estar sola hundida en la desesperación.
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